sábado, 22 de diciembre de 2007

Un nuevo comienzo

Aveces creemos que la vida termina con una derrota. Sin embargo, de cada una de nuestras caídas podemos rescatar muchas bendiciones y experiencias que nos permitirá ganar grandes batallas. Cada viviencia aunque parezca negativa, no lo es. Esas experiencias son las herramientas que necesitamos para fortalecernos y valorar todo aquello que con esfuerzo logramos obtener. La felicidad no llega fácilmente, es un estado de ánimo que se logra con la constancia, la lucha y sobre todo con una muy buena dosis de amor. Ese amor que nos mueve a ser mejores seres humanos y a luchar. En la vida tenemos metas tanto pequeñas como grandes, pero cuando tenemos un horizonte claro, no importa cuan difíciles parezcan, la fortaleza que hemos adquirido de esas experiencias nos hacen tener el valor para luchar por alcanzarlas. Hoy quiero levantarme con las fuerzas suficientes para enfrentar un mundo lleno de complejidades y vencer ante las adversidades. Vivir llena de amor para poder regalar amor. Hoy quiero sonreír luego de tantas lágrimas derramadas.

martes, 11 de diciembre de 2007

A ti van mis oraciones...



Puerto Rico está pasando por momentos difíciles. Nos estamos enfrentando a males sociales y políticos que están afectando a la ciudadanía a tal punto que se agudiza nuestra incertidumbre. Violaciones, robos, corrupción, maltrato de menores, abuso y violaciones de infantes, asesinatos desmedidos y muchas otras situaciones son las que nos han colocado en un punto de tensión extrema. ¿Qué va a pasar el próximo año? Realmente el futuro es incierto. Las dudas crecen y la incertidumbre aumenta. Un año va a concluir y ha sido uno difícil de asimilar. Un año va a comenzar y la esperanza debe surgir nuevamente en nuestros corazones. ¿Qué nos pasa Puerto Rico? Vamos a levantarnos de entre las cenizas como el ave fenix. Rescatemos lo que hemos perdido, rescatemos la esperanza, la fe y el valor de continuar. No permitamos que nos sigan lastimando como sociedad. Tenemos que aprender a tomar decisiones saludables y sabias. Escojamos lo mejor de este año y tratemos de mejorar lo que estuvo mal. No olvides que para que Puerto Rico pueda experimentar un cambio, tenemos que comenzar a cambiar nosotros como seres humanos.

viernes, 7 de diciembre de 2007

En esta Navidad


En esta Navidad...

Señor...
pido paz para un mundo contaminado de violencia,
compasión para aquellos que necesitan de tu presencia,
valor para aquellos que temen alejarse de este mundo,
salud para todos los enfermos que hoy temen y sufren,
sabiduría para que la humanidad tome decisiones correctas,
sinceridad para todos esos corazones llenos de hipocrecía,
misericordia para todos los niños que son maltratados,
paciencia para todos aquellos adultos que carecen de ella,
amor para que pueda acabar el odio que a la humanidad alberga
y sobre todas las cosas, que por fín terminen las guerras.

viernes, 30 de noviembre de 2007

KEVIN CRESPO VARGAS



El 28 de noviembre de 2007 fuiste a morar con el Señor. Venciste al cáncer porque no destruyó tu alma, aunque tu cuerpo no pudo resistir. En todo momento estuviste en contacto con Dios y nunca dejaste de confiar. No dejaste de orar ni un sólo minuto, le pediste a todos que oraran por tí. Hoy, 30 de noviembre de 2007, el pueblo de Rincón estaba de luto. Las iglesias estaban llenas de tus amigos, de tus familiares, de toda la comunidad de la Escuela Manuel González Melo y de tus vecinos. Rincón se desbordó en lágrimas y las calles parecían un mar de gente. Hasta personas que nunca te conocieron estuvieron presentes. Tu pueblo se levantó para despedirte y para alabar a Dios. Alabar a Dios como tantas veces lo hiciste tú. Tus amigos iban en caballos para demostrar su solidaridad para contigo. Tus compañeros de escuela llevaban carteles y las lágrimas les acompañaron. Sin embargo, en medio de tantas lágrimas, en medio de tanto dolor, todos cantaban tus canciones y daban gracias a Dios por el privilegio de haberte tenido entre nuestras vidas por doce años. Aunque parezca poco, en esos doce años hiciste más que muchos adultos. Lograr que tantas y tantas personas se congregarán en dos iglesias distintas y alabaran a Dios sin importa la creencia religiosa fue algo impresionante. Lograste mover montañas de amor, lograste mover un pueblo en una dirección, Dios.

Kevin: Sabemos que Nuestro Padre Celestial te ha recogido en su manto de misericordia. Dios no quería que sufrieras más, Dios quería darte una felicidad total y no a medias. Dios quería transformar tu cuerpo y que formaras parte de su grupo de ángeles. Ahora no hay más dolor, no hay más llanto, ahora estás descansando de tanto sufrimiento. Tú pediste descansar y el Señor escucha a sus hijos. Ese Padre Eterno te necesitaba en el cielo y esa fue su voluntad. Hoy el pueblo cristiano celebra que hayas vencido, aún cuando nuestro corazón está herido y nuestras mentes no terminan de comprender y de asimilar tu partida. Se supone que esta semana te hicieran el transplante de médula ósea que tanto necesitabas, pero los planes del Señor eran otros y nosotros aceptamos sus decisiones porque él no se equivoca. Ahora nos resta orar por tu abuelo, tu mamá y tu papá, porque el dolor de no tenerte es grande y aunque ellos aman y conocen a Dios, no es fácil asimilar que no estarás más entre ellos, entre nosotros. En estos ocho meses de tu enfermedad no hubo un día que pararamos de orar y nuestras oraciones continúan. Ahora nuestras oraciones son para los tuyos, ellos las necesitan. Las oraciones son para que Dios les de fortaleza y sabiduría. Las oraciones son para que sus corazones se fortalezcan y para que puedan continuar su recorrido por la vida, aún con el dolor de tu pérdida. Aunque realmente no te hemos perdido porque tú estás y estarás por siempre en nuestros corazones y cuando llegué nuestro tiempo, esperamos poder estar junto a tí y disfrutar de las bellezas que el Señor ha preparado para su pueblo.

TE AMAMOS KEVIN!!

miércoles, 28 de noviembre de 2007

En honor a Kevin

Kevin:
¿Alguna vez
te dijeron que los angelitos van al cielo?
¿Te contaron que los niños tienen alitas maravillosas
y que al cerrar tus ojitos encontrarías al Padre Eterno?

¿Alguna vez escuchaste decir que tus lindos sueños
serían una realidad en ese paraíso creado para ti
por ese Dios maravilloso que nos hace dueños
de su casa y de su mansión allá en los cielos?

Para nosotros es difícil pensar que no estarás más,
sin embargo, junto a él, tu cuerpo podrá descansar,
podrás disfrutar de un lugar perfecto para vivir
donde no sentirás dolor, ni angustia, sólo paz.

Me duele el alma de pensar que en tus doce
tuviste que sufrir tantas penas y tanto dolor.
Me duele el alma de pensar que no estarás
junto a tu madre, quien no te para de llorar.

Me duele el alma de pensar que en tus doce
muchas fueron las cosas que no pudiste disfrutar.
Me duele el alma de pensar que no estarás
junto a ese padre, que a tu lado supo esperar.

Hoy, todos lloramos tu inesperada partida,
ese adiós que no queríamos ver llegar
y que sin pensarlo nos dejó el alma herida
en medio de un inmenso mar de soledad.


Solo quiero que sepas, que a pesar del dolor
tenemos la fe y la fortaleza de saber
que eres uno de los ángeles de nuestro Creador
y que desde el cielo siempre nos has de ver.

Kevin: gracias por habernos enseñado
tantas cosas maravillosas durante este tiempo.
Junto a ti aprendimos a orar, a tener fe,
a crecer en el amor infinito de Dios.
Hoy nuestras oraciones van por tu familia
por todos aquellos que lloran tu partida.
Hoy nuestras oraciones van por tus padres
esos cuya alma está demasiado herida.
Hoy nuestras oraciones van para ti,
para que sepas que estamos orgullosos
de que formaras parte de esta gran familia.

sábado, 24 de noviembre de 2007

En tu piel


Tus ojos cual manantial cristalino
llenan de luz mis días tristes,
me sumergen en un estallido
de emociones que no son simples.
Tus manos cual seda blanca,
rozando mi piel desnuda,
me lleva como la brisa
a esa maravillosa tortura
de amarte en una sonrisa
y devolverme al cielo
en una perfecta agonía.
Te amo en mis pensamientos,
te tengo en mis adentros,
eres más que un simple recuerdo
que llega a mí sin yo quererlo.
Quédate aquí conmigo
amame sin reproches
regálame tus suspiros
para volar a tí esta noche.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Mi apostolado



Aveces creemos que la vida es un simple rompecabezas y nosotros sus piezas. Sin embargo, somos más que piezas en este mundo tan complejo. Somos personas capaces de transformar el paisaje que queremos construir. Somos seres con todas las destrezas y habilidades para quitar la oscuridad y hacer de ella una hermosa alborada. Ser maestra es un apostolado para mí. Disfrutar de mis estudiantes, no importa cuan difícil en ocasiones se torna, es la experiencia más hermosa que cualquier ser humano puede experimentar. Cada vez que piso una sala de clases o simplemente voy al Centro a dar clases, siento que vuelvo a nacer, que cada experiencia es una que jamás olvidaré, que cada día es uno especial y que ninguno se parecerá a ese que acaba de transcurrir. Para mí ser maestra no es un trabajo, es una bendición del cielo, es mi apostolado.