viernes, 9 de noviembre de 2007

Gracias

Señor, me das tantas cosas hermosas,
que no se como agradecer tu misericordia.
En medio de las tinieblas alumbras mis caminos,
me entregas palabras que sin gritos escucho,
me devuelves a mi hijo una y otra vez
aunque yo no sea merecedora de tu bondad.
Eres mi refugio y mi fortaleza en todo momento,
mis oraciones las escuchas y las respondes;
cuando no entiendo tu respuesta tu calma me embarga
y en el momento menos esperado llega sin esperarla.
Tu verdad me hace fuerte en medio del dolor
y tus cuidados me devuelven la vida y el amor.
Gracias mi Dios por tu infinita misericordia,
por tu maravilloso y eterno amor.
Gracias por no juzgarme y darme la alegría
de mi hijo en tus manos entregarte.
Cuidalo de toda tristeza y maldad
y no permitas que lo arrope la adversidad.
Permítele crecer junto a quienes le amamos,
dale salud y quita de su alma el llanto.
Regálale la dicha de levantarse cada día
y contemplar tu rostro en cada amanecer.
Llénalo de tu presencia y a tu lado
permítele por siempre crecer.

Te lo entrego mientras duerme
es tuyo mi Jesús...

dale vida para conocerte,
fortaleza para buscarte
amor para encontrarte,
valor para seguirte
y salud para servirte.
dale tiempo para levantarse
y en tus manos encomendarse.

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