sábado, 24 de noviembre de 2007

En tu piel


Tus ojos cual manantial cristalino
llenan de luz mis días tristes,
me sumergen en un estallido
de emociones que no son simples.
Tus manos cual seda blanca,
rozando mi piel desnuda,
me lleva como la brisa
a esa maravillosa tortura
de amarte en una sonrisa
y devolverme al cielo
en una perfecta agonía.
Te amo en mis pensamientos,
te tengo en mis adentros,
eres más que un simple recuerdo
que llega a mí sin yo quererlo.
Quédate aquí conmigo
amame sin reproches
regálame tus suspiros
para volar a tí esta noche.

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